Esta imagen postfotográfica forma parte de mi investigación continuada sobre autoría y mediación técnica en la era algorítmica, y se plantea desde el inicio como un objeto visual que no representa el mundo, sino que reflexiona sobre las condiciones actuales de producción de las imágenes.
No se trata de una fotografía en sentido clásico, ni pretende simularlo. La imagen asume sin ambigüedades su condición sintética y su dependencia de sistemas de inteligencia artificial. No hay aquí un referente previo que certificar ni un acontecimiento que documentar. La imagen existe porque puede existir, porque los sistemas técnicos contemporáneos permiten generar visualidad sin mundo, sin huella y sin experiencia previa.
Mi trabajo se sitúa en ese desplazamiento. La imagen no nace de una captura, sino de una negociación entre decisiones autorales y procesos algorítmicos. Yo no acciono un disparador, sino que oriento, selecciono, insisto, corrijo y edito. La autoría no desaparece, pero deja de ser soberana. Se distribuye entre el sujeto, el sistema y el conjunto de operaciones técnicas que median el resultado final.
Visualmente, la imagen se construye desde la acumulación, la fricción y la inestabilidad. Fragmentos reconocibles conviven con zonas de ambigüedad, errores formales y superposiciones que impiden una lectura transparente. No busco claridad ni resolución, sino una imagen que haga visible su propia complejidad técnica y cultural. La saturación no es un efecto estético, sino una condición estructural de la imagen contemporánea.
Esta imagen dialoga directamente con la crisis del archivo y de la memoria visual. Nada en ella parece definitivo. Todo podría recombinarse, desplazarse o desaparecer. Frente a la promesa de permanencia asociada históricamente a la fotografía, aquí la imagen se sitúa en un presente continuo, condicionado por la circulación, la obsolescencia y la dependencia de infraestructuras que no controlo.
El uso de inteligencia artificial no responde a una fascinación por el hiperrealismo ni por la perfección visual. Me interesa, al contrario, el ruido, el exceso, la desviación y el fallo como espacios críticos. La imagen no confirma, no prueba y no tranquiliza. Funciona como una superficie de pensamiento visual que exige una mirada menos confiada y más consciente de los dispositivos que la hacen posible.
Dentro del marco de mi investigación, esta imagen actúa como un ensayo visual. No ilustra conceptos teóricos, sino que los pone en práctica. Habla de autoría distribuida, de mediación algorítmica, de la pérdida de centralidad del referente y de la transformación de la imagen en un entorno operativo. No es una conclusión cerrada, sino una forma de seguir pensando desde la imagen aquello que ya no puede resolverse únicamente desde el texto.
Ficha técnica
Autor: Ángel García Fernández
Año: 2026
Método: generación algorítmica
Metodología: producción postfotográfica mediante inteligencia artificial y posproducción crítica
Derechos: Creative Commons, uso permitido con cita obligatoria