La postfotografía no es un estilo ni una moda, sino un campo de fricción donde se disputan la verdad, la autoría y el valor político de la imagen en un contexto de saturación visual.
La “cuarta pantalla” nombra una mutación del régimen visual contemporáneo: la imagen deja de representar para operar. Un ensayo sobre predicción, autoría distribuida y visibilidad algorítmica.