Virtual

Extrañeza de mundo. Noche. ¿Es la ciudad un pozo en el que caemos por accidente? No tengo la respuesta.
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En la soledad de mis paredes me encierro para evitar ser visto por última vez, callando los segundos eternos que abocan a un sueño terrible. En ciertas ocasiones salgo a la realidad y recopilo todos los datos necesarios para la ineludible conclusión de todos los días: cuánto esfuerzo sin recompensa, cuánto dolor a mi alrededor, cuánta impotencia. Nadie diría que vivo entre cuatro paredes, todo parece tan natural que me da pánico desvelar el secreto, ese gran secreto que supera todas las previsiones sobre mí mismo. Ahora que ya nada importa y todo me perturba dispongo de toda esa información que no contienen los diccionarios, que no me proporcionó la experiencia. Es lo más profundo, encerrado y sin llaves para escapar de una sala de despiece con la cancela oxidada por la humedad del entorno. Y nada importa lo demás, porque no existe, porque desapareció el viejo imperio de la vida y de la muerte sobre este asfalto que piso cada día.

En ocasiones me asomo por un pequeño agujero excavado a arañazos sobre los muros y veo un sol abrasador, o una oscuridad llena de historias vividas sin mí. Sobrevivo, y así paso cada uno de esos segundos eternos confirmándome, cada vez con más certeza, que no hay posibilidad de escapar, que el bosque se desintegró en árboles, el mar en agua, el viento en aire, el campo en tierra y, así, todo se deconstruyó. Dudo sobre si actuar o permanecer al margen. Deseo esto último sobre todas las cosas cuando me asomo por ese hueco fruto de rascar la pared; sembrar mi tierra artificial regada con agua artificial, invadirme de un bosque creado por mí, conformar mi aire, construir lo inconstruible y llegar así a ese punto en el que todos quisieran estar, aunque todavía no lo saben: un paraíso artificial, porque de los verdaderos no nos queda ni la memoria, donde vivir sin miedo al pasado.

9 comentarios en “Virtual”

  1. Leyendo antes que amanezca, tus palabras me son tan próximas, el silencio, la noche, toda esta perturbación ora silenciosa, ora ruidosa.
    ‘Un paraíso artificial’, exacto. A solas, ahora camino, rodeo esta pequeña sala, recorro las habitaciones, veo a mi niño, durmiendo, percibo su respiración,su sereno sueño y regreso.
    Porque crecerá,y su tranquilo sueño quizás ýa no será, la existencia se llevará su cadencia,su inocencia…y aún así, quedarán imágenes de lo vivido. Nos queda lo que somos, los anhelos desprovistos de vanidad , el intento.
    Un abrazo.

  2. Jper, niño, vaya depre, cuidadín que llega el Otoño y tenderemos a eso. Cada cual se puede formar su propio paraíso o su propio infierno, eso es lo único que se puede hacer entre el caos del mundo; afortunadamente tenemos la opción de hacer que nuestro pequeño mundo sea diferente. No podemos cuidar el bosque entero, pero seguramente podemos cuidar un par de arbolitos de los que nos quedan próximos. No olvides que tenemos elección en eso. Muy buena prosa.

  3. Que buen texto!!! Gris…, pero exelente.De los que “excarvan arañando”, y abren el hueco por donde nos llegan a lo mas profundo.
    Tenes razon, al menos yo soy de los que aun no sabe que quieren estar en un paraiso artificial, es mas, se que nunca llegara el dia en que lo sepa, y por puesto que tampoco creeria que tu quisieras estar ahi. Alguien dijo que somos lo que pensamos, asi que paraiso o infierno, todo depende de lo que pensemos. Y tus pensamientos no son lo que podamos decir ” artificiales”, no?
    Comparto con Rosa, no podemos cuidar el bosque entero, pero si los arboles cercanos.Cuidar nuestro pequeño paraiso.
    Un abrazo “real”. 🙂

  4. Todo se de-construye. Creo que ahora estamos viviendo un mundo en derrumbe. Y eso es magnífico, porque quiere decir que tenemos la posibilidad de construir uno nuevo, un mundo “humano” y humanitario, donde haya bosques naturales y espacio para ser uno mismo. Mirar los acontecimientos desde una perspectiva negativa no sólo nos destruye como personas sino que le restamos fuerzas a esta humanidad desesperanzada!!!!
    Un fuerte abrazo y no te mantengas al margen; siempre tenemos que llevar el timón de nuestra existencia en lugar de entregárselo a los que no les importa nada, ya ves que aquí hay muchos amigos en quienes apoyarse cuando las fuerzas flaquean!!!!
    Besos.
    M.E.

  5. Los únicos paraísos son olos perdidos, los artificiales ahorcan. Hay una gran distancia entre uno y el afuera, caminamos por las llamas de la vida intentando encontrar un lugar propio: anhelo doloroso en este mundo donde se devasta la naturaleza, la sociedad, el hombre y con ello, sí, la esperanza. Un aludo.

  6. Intensos tus pensamientos. La vida real en su inmensidad quizas si sea un poco deprimente, pero no podemos estar al margen, formamos parte de ella en una minuscula porción y aunque no podamos abrazar el bosque completamente debemos disfrutar de los arboles que tenemos próximos,de su sombra y cobijo sin buscar la perfección.
    Aunque pueda estar bien tener un paraiso artificial para refugiarse algún instante siempre será más grtificante el mundo real si no pedimos lo inalcanzable y disfrutamos de las cosas secillas.
    Un beso

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