Una vida de cine

Claro, tus amores fueron los de Romeo y Julieta; tus grandes aventuras, las de Los Tres Mosqueteros, y hoy resulta que tu calendario se titula Lo que el viento se llevó. Ocurre que mientras tú te estancaste frente al televisor, yo preferí ser el personaje de mi propia historia. Hoy te das cuenta de que toda tu vida se reduce a unos metros de celuloide. Has caminado en el vacío, más bien te has momificado. Pero bueno, ya está. No te lamentes. Tal vez mañana llevaré mi historia al cine para que no te la pierdas.

Malinowski