Un nudo en la garganta

Te siento a mi lado cuando el cansancio me vence, de una manera fugaz entras en mi sueño, acompañándome en una historia ficticia que nunca se repite. Yo pongo las ganas y tú la sonrisa, a veces al revés, pero esa es una espléndida manera de recorrer el camino en mutuo apoyo.

Te siento a mi lado cuando mis ojos se abren a la luz del cálido amanecer, como si de un momento de magia se tratase, una sonrisa se dibuja en tu rostro y tu sonrisa ilumina el alba, emanas amor con la mirada. En un instante fecundo, parimos felicidad y disipamos la oscuridad que nos rodea.

Te siento a mi lado cuando esperanza vierto en mis palabras, tu aliento rebosa fuerza y tu alma, inspiración temprana. Eres ilusión que deshizo el nudo de mi garganta, energía que a mi corazón no falta. Tan solo pensar en ti es suficiente para que mis manos derramen tu gracia en frases concatenadas.

1 comentario en “Un nudo en la garganta”

  1. A veces, nuestra mente se forja un ideal, esa persona que nos inspira, nos colma de dicha y nos atrapa en su sonrisa desde cada amanecer… Nuestra mente recrea a la persona añorada, ese ser que todavía no ha llegado, pero que nuestro corazón necesita y ambas partes de nuestro cuerpo confabulan para que podamos 'sentirlo', para que podamos llenarnos de ese alguien al que tanto anhelamos entregar todo lo que brota de nuestro interior.
    A veces, necesitamos cerrar los ojos para verlo y desterrar esa soledad en la que estamos sumergidos sin desearlo. Nos engañamos, necesitamos hacerlo para esbozar una sonrisa en mitad de la noche y entregarnos al sueño plácidamente creyendo que sus brazos nos rodean y sus labios nos susurran sencillas palabras de amor que alimentan la esperanza de que al despertar esa persona continue abrazándonos…

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