sentimientos

Malos tiempos para la lírica

Cuánto esfuerzo es necesario para combatir la sinrazón, para derribar la necedad, para acabar con la hipocresía en una época que consigue primar el tener antes que el ser, que deplora la poesía y castiga la autenticidad. Nada es gratuito, ni tan siquiera los afectos, somos islas desoladas por un huracán que recorre el mundo conocido… ya no somos capaces de albergar vida y la que resta, agoniza ante la impávida mirada de una sociedad incapaz de reaccionar ante el desastre y capaz de asumir su propio deterioro sin inmutarse. Mientras esto sucede, nos seguimos complaciendo de vivir en el primer mundo y ser libres… salir de esta tónica no está bien visto.

Una mattina

Convulso es el sueño cuando se espera el alba, angustiosa guarda para el rescate del hades, un segundero avanza pero el tiempo se ha detenido en algunas esquinas y con sutiles artimañas consigue captar almas… las sombras comienzan a atenuarse, la lúgubre negrura se resquebraja y aún tímidamente, un resquicio de luz penetra dispersando las tinieblas. Un sinfín de alegres sones acompasados anuncian el fin de un ciclo y en el horizonte, reflejado en las gotas de rocío, irrumpe el amanecer…

De dioses y hombres

Hubiera jurado que se trataba de franciscanos, estamos ante una lección de
pobreza, de humildad, de entrega, de espiritualidad y, sobre todo, de
amor, un amor infinito que les lleva a aceptar la pérdida de lo que aún
les queda como propio, la vida. A lo largo del film uno va compartiendo
con ellos sus miedos y sus flaquezas, su fortaleza ante la adversidad y
su convicción a pesar de lo inevitable… uno sufre cuando la pasión se
inicia, sus dudas, sus silencios, su sacrificio,… resultan tan reales
que acabas convencido de la veracidad de lo que allí se relata. La suya
es una vida entregada a los otros, carente de egoísmo, donde su única
preocupación es no disponer de más tiempo y medios para dedicarlos a los
necesitados… de ahí a tu corazón sólo hay una mirada, la palabra ya le
ha alcanzado y acabas entregado a ellos sin remedio.

Lo mejor sucede cuando te sientas

Lo mejor sucede cuando te sientas, cierras los ojos con la intención de dar forma a lo que ronda tu mente y, de una manera imperceptible, al aproximar tus manos al teclado, éstas comienzan a escribir un texto completamente diferente al que pensabas escribir, es triste pero resulta de una riqueza extraordinaria porque el resultado refleja mejor tus sentimientos. De la misma manera que las blancas luces de neón del escenario luchan por parir luz, vuestra presencia inunda la oscura estancia y de inmediato nos sentimos inmersos en vuestra particular relación teatral. Uno va repartiendo afectos y deseos según nos guiais caprichosamente ambos, es indiferente sentir compasión por ella ya que es capaz de revertir ese sentimiento en unos minutos y unas pocas frases; no sirve reprobar su criminal actitud para con ella sin que en unos breves instantes nos haga sentir todo un mar de ternura por el ser que hay bajo la bestia.

Resulta inevitable, caes rendido ante la fuerza impregnada al personaje, te dejas arrastrar hasta ese sótano para ser cómplice y partícipe de lo que allí sucede. No importa ya que, si pudieras, tu misma mano lo haría… ayudarías a liberar su alma y eres capaz de justificar la acción.

Lo mejor sucede cuando te sientas, abres bien los ojos, pones toda tu atención y, como estaba previsto, entras en el juego de forma ineludible, sutil y sin oponer resistencia porque una palabra sigue a otra, se encadenan…

Io sono un uomo fortunato

Hace unos días recibí un regalo que me conmovió porque me vi reflejado en él y constituyó un acicate inesperado para contribuir en la presencia permanente tanto en mi mente como en mi corazón de otro regalo aún mayor que la vida me hizo hace unos meses. Esta salió a mi encuentro y, mirando fijamente mi interior, me sonrió mientras me susurraba éste es tu momento…desde entonces se han sucedido las experiencias más singulares, los instantes más tiernos, las palabras más dulces, los amaneceres más esperanzadores, los atardeceres más cálidos…y todo lo que aún está por venir

Me han traído carbón…

Resultaba mágico…uno les veía con toda su magnificencia en suntuosas carrozas precedidos de una corte de pajes, bufones, gnomos y duendes, quedabas extasiado, pensando que todo era posible para ellos y con una emoción no contenida, preparabas un cuidado ritual con unos zapatos en los que vertías unos pocos granos de trigo…todo ello como colofón a un arduo trabajo de corrección del comportamiento en las últimas semanas que diera como resultado ver cumplidos unos deseos que ya habíamos escrito previamente.

Esa noche era difícil conciliar el sueño, ¡quién pensaba en dormir en una noche como esa! Tantas emociones y sin embargo el tiempo transcurría con tal lentitud que en ese duermevela teníamos la impresión de haber visto unas sombras junto a la ventana…divina inocencia. Magnífico era el despertar, qué grandioso comprobar que, en su ilimitada memoria, podían recordar lo que cada uno de nosotros habíamos pedido de su magnanimidad y, aún más, tener tiempo para escribirnos pidiendo disculpas por no haber conseguido traer aquel nimio detalle que se nos había ocurrido justo en el momento de cerrar la carta…

Cuando abandonas el país de la ilusión una vez superada la edad de la magia ya no escribes misivas exponiendo tus deseos porque ellos ya no las reciben, quizás el cartero olvide entregárselas, ya no te importa abandonarte al sueño porque el amanecer no depara sorpresas, ya nadie te ha dejado unas letras explicando por qué ha roto tus ilusiones…por eso este año no he cambiado un ápice mi actitud y, lógicamente, me han traído carbón…

Por qué me gusta La Traviata…

La Traviata fue la primera ópera que escuché, la primera que me permitió acceder a las emociones humanas de una forma excelsa. Con maestría la música nos introduce en el corazón de Alfredo quien, a su vez, desvela los sentimientos que el amor de Violeta genera en su corazón. Son estos los que le hacen repetir con voz queda pero firme “dal di che disse: vivere io voglio, io voglio a te fedel, dell´universo immemore, io vivo quasi in ciel“.

Lunge da lei es sentir cómo la música inunda el espacio y acaricia los sentidos, uno puede escuchar, ver, saborear, olfatear e incluso tocar aquello que se desprende de estas notas. ese es quizás una de las experiencias más bellas que pueden vivirse…disfrutad con este fragmento.

No lo consigo

No consigo recordar si alguna vez he compartido contigo la sensación de perdurabilidad que acompañaba tu sola mención en mi corazón, sí recuerdo no obstante, haber superado ese absurdo pundonor arrastrado por una timidez que dificultaba incluso la expresión escrita de los sentimientos. Sin duda una dificultad vencida porque el cariño es la fuerza que nos moviliza hasta lo indecible y, verdaderamente, creí en la sinceridad de tu respuesta…de hecho aún lo hago y por eso te escribo. Si uno es capaz de dar forma a sus sentimientos, por qué ese abismo entre lo escrito y sus actos, por qué renunciar al regalo de la amistad leal…tú también sentiste cómo la distancia crecía entre nosotros y es triste porque el silencio llegó cuando aún había mucho por decir…

No consigo recordar si alguna vez he compartido contigo la magia de la poesía…