Sellados tus labios,
en vanos intentos
de ser tus palabras,
inundando la distancia
que separa ansias
con tupidos silencios,
buscando sentidos
donde solo hay desiertos
y esfuerzos baldíos,
dibujando rimas
de espíritu impregnadas
en veladas eternas,
entre fluidos ríos
y difíciles verbos.