Salir del laberinto

 

Salir del laberinto
Salir del laberinto

Si se ha tenido el valor o la necesidad de entrar en el laberinto, enfrentarse al minotauro que habita su centro, y salir, la espiral -raíz del laberinto- se vuelve centrífuga. El centro se convierte en un lugar amable y conocido al que ahora se entra sin temor y del que se sale sin mácula.

¡Se aprende tanto del dolor! La flecha antaño lanzada, esa que atinó donde más dolía y que produce una intensa punzada en el corazón, puede ser utilizada en beneficio propio. Cuesta aprenderlo, pero una vez conseguido, no reporta más que beneficios, equilibrio interno, autoconsciencia.

No hay verdadera alegría sin haber conocido la tristeza, no hay sentimiento de calma sin haber sido arrastrado por la ola hasta clavar los dientes en el fondo del mar.

17 comentarios en “Salir del laberinto”

  1. Tienes razón, Ángel, la melancolía es más fructífera que la alegría, y del dolor, de su conocimiento, se pueden aprender algunas cosas, y estar un poco inmunizado contra futuros embates. Saludos!

  2. Cuánta sabiduria encuentro en estas palabras y me temo que la vida ha sido tu maestra.Cuando se sale del laberinto descubrimos horizontes nuevos, tanto externos como internos.
    Un abrazo,Ángel; como siempre la música sorprendente y maravillosa.

  3. La primera vez que supe de la música de Z.Preisner fué cuando vi «La doble vida de Veronica», preciosa película y maravillosa música.

    Siempre al entrar en esta «Casa Giratoria», me viene a la memoria el Film de Max Ophüls «La Ronda». La Ronda o la rueda del amor, nos hace ver que la vida gira constantemente, da vueltas sobre si misma como si se tratase de un tiovivo y nos lleva siempre al principio de la rueda.

    Angel,
    La melodía que acompaña tus pasos,
    vuelve cada primavera.

    Ciertamente, hay momentos mágicos,
    que debes recorrer.

    Pero… no fuerces las manillas del reloj,
    porque, todo llegará,
    en el momento adecuado,
    en el instante preciso.

  4. Aksen, ¿qué decirte? Me alegro muchísimo de leerte por aquí y de que disfrutes tanto en los rincones de esta casa. ¡Hablamos en breve!

    Lukas, es cierto, al menos para mí, que de la melancolía e incluso de la tristeza pueden brotar manantiales de creatividad. ¿Por qué no aprovecharlo?

    Isabel, ¿conoces a alguien que no haya aprendido de la vida? Unos más y otros menos, eso sí, pero siempre se aprende algo.

    Carmen, tus palabras en verso, tus siempre acertadas recomendaciones… en fin, no sé quién eres, pero me da la impresión de que ya nos conocemos… ¿me equivoco?

    ¡Besos a todos/as!

  5. Me encanta esa sensacion de serenidad y sabiduria q se trasluce en estas palabras.
    La «raíz del laberinto- se vuelve centrífuga», resume en tan pocas palabras, todo un cumulo de cosas vividas, aprendidas, ese instante en el q se lee, en el q se dice, lleva taaaantos instantes dentro!!!
    Me gusta el laberinto de la imagen, tan luminoso q realmente transmite esa comodidad de la q hablas.
    Un abrazo Angel 🙂

  6. No sé si es «comodidad» la palabra. La vida no es cómoda en la mayoría de los casos, pero es en la adversidad donde más aprendemos, es ante los golpes cuando sacamos los últimos resquicios de fuerza, cual Ave Fénix, y tiramos para adelante.
    Gracias por tu comentario de la foto. Es quizás, para mí, la parte más importante del post, el lugar de referencia.
    Besos

  7. Angel, siento decirte que no nos conocemos, salvo a través de esta mágica rueda que gira y gira…Yo llego aquí buscando datos de un compositor ruso «Vladimir Martynov», con el deseo de encontrar una grabación suya, «Come In!… y me encuentro con SILENCIO, estupenda grabación del violinista Gidon Kremer. Desde entonces visito tu casa, siempre veo cosas que me motivan a escribir. Asi que Gracias por estar en ella.

  8. Angel, te reencuentro por casualidad, navegando de enlace en enlace. Te había perdido la pista hace tiempo, cuando yo me movía en otras aguas, con otros personajes.

    Voy a tardar en ponerme al día, pero te aseguro que por aquí andaré.

    Un beso.

  9. sabes?siempre tuve curiosidad por adentrarme en un laberinto..mirando esa foto y pensando en estar en ese lugar ahora mismo pues diria que ese recorrido no seria el mismo que en su momento pense,es decir sin dudar diria que disfrutaria observando cada mueca que me pueda hacer cualquier piedra de ese laberinto…se entiende? 🙂

  10. Laura(Lali de antes)

    Leerte acompaña y hace reflexionar….
    Uno puede buscar todo esto que dices dentro de uno mismo luego de repasar una y otra vez tus palabras….
    En «la casa giratoria» tambien he encontrado música maravillosa, es un espacio que abre ventanas por todos lados….debes ser un ser maravilloso, para tener todo esto dentro, y querer compartirlo siempre…gracias Angel.

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