No hubo insecto más interesado jamás en los relatos que a ti te resultaban soporíferos, no hubo manera de perder tu interés en aislarte de aquella realidad asfixiante. Solo la facilidad para escribir lo que en el fondo deja impasible superaba al hastío por una soledad previsible. Ahora ni siquiera soy capaz de escribir por mí mismo, ahora no me importa tu desprecio de la sinceridad ni que no seas capaz de enfrentarte a tus miedos