Nicéphore Niepce, “Vista desde la ventana de Gras”, 1826

Vista desde la ventana de Gras, 1826
Vista desde la ventana de Gras, 1826

Nicéphore Niepce estaba interesado en la litografía, y comenzó sus experiencias con la reproducción óptica de imágenes realizando copias de obras de arte. En 1814 tuvo la idea de emplear una cámara oscura junto con las sales de plata sensibles a la luz para tratar de conseguir imágenes fijas. Como soporte para fijar las imágenes utilizó peltre.

Obtuvo las primeras imágenes fotográficas de la historia en el año 1816, aunque ninguna de ellas se ha conservado. Eran fotografías en papel y en negativo, pero no se dio cuenta de que éstos podían servir para obtener positivos, así que abandonó esta línea de investigación.

Un par de años después, en 1818, obtiene imágenes directamente en positivo, sacrificando de este modo sus posibilidades de reproducción, ya que se obtenían imágenes únicas. Al resultado lo llamó punto de vista.

Vista desde la ventana de Gras, datada en el año 1826, es la primera fotografía conocida. Sin embargo, el semiólogo Roland Barthes recoge una imagen anterior que el autor acompaña de un pie de foto, “La primera fotografía”. Se trata de la obra La mesa puesta, una borrosa instantánea de una mesa dispuesta para ser utilizada en una comida, datada por el autor en 1822.

Realizada unos diez años después de que consiguiera las primeras imágenes, Vista desde la ventana de Gras recoge un punto de vista de una calle fijado sobre una placa de metal. Necesitó 8 horas de tiempo de exposición de la placa a la luz. Para realizar esta fotografía utilizó una plancha de peltre recubierta de betún de Judea.

En vista de que Niepce no resolvió la cuestión de la fijación de las imágenes, ya que las mismas perdían nitidez rápidamente con el paso del tiempo hasta resultar invisibles, no se le considera el único inventor de la fotografía, asociándose por ello su nombre al de Daguerre.