Moradas solitarias,
sin pálpito,
ni hálito,
oscuras paredes,
carentes de estima,
vagos tus recuerdos,
por siempre olvidados,
vanos tus ecos esquivos,
mudos a mis oídos,
afligidos ante palabras,
sin calor ni piedad,
vacuas tus promesas,
esparcidas en noches interminables,
dispersas al alba,
jamás encontradas…

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