Monasterio de San Ginés de la Jara

El monasterio duerme el sueño de los desheredados, conjunción mística entre la fe perdida y su improbable utilidad venidera, perdido en medio de la nada, esperando.

La luz continua de los días que pasan, el viento incesante a su alrededor o las marcas sangrantes de la luna en los contrafuertes, conforman sin remedio sus irreversibles heridas. Sin embargo, y pese a todo, mantiene su entereza, permitiendo al ineludible destino que se ocupe de los años que debe sobrevivir al saqueo del tiempo; no en vano, sigue proporcionando un paisaje magnífico para fotografiarlo.