Melancolía de lluvia tras los cristales

Fotografía
Caen las gotas sin avisar, de las nubes que cruzan el cielo; desprendidas, desarraigadas, con el ansia de ser lluvia que ha de mojar tu rostro, resbalar por tu cara, erizarte la piel, tocar las baldosas que pisas, precipitarse junto a tantas otras gotas que caen hacia un mar homérico que las volverá a lanzar al cielo, no sin antes haber provocado todo un simulacro de vida, de muerte, de resurrección.