Manan de tu vientre,
reptan, avanzan silentes,
ahondando surcos en tu frente,
sintiendo ajenas tus lisonjas,
que otrora fueron gozosas.
Agotan cauces en caótica salida,
aquellas del alma nacidas,
son principio y omega,
sentido al que das fuerza,
alfaguara que derrocha vida.

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