Los detalles imperceptibles

00117 Los detalles imperceptibles

Estamos rodeados de formas geométricas que todo lo inundan, extraordinarias composiciones en la prosaica vida diaria, texturas y detalles imporceptibles. Me gusta observarlos, tomar consciencia de ellos, establecer un orden a partir del caos, reflejarlo en mis fotografías…

4 comentarios en “Los detalles imperceptibles”

  1. Había pasado por esa acera, junto a ese pino, cientos de veces, camino hacia mi casa. A saber los años que llevaría ahí hasta aquel día en que, al pasar, bajé la mirada. Y lo vi. Un ladrillo. Un simple ladrillo, su color terracota robado por el tiempo. Me paré y me quedé mirándolo, fascinada. ¿¿Por un simple ladrillo?? No, hombre no!! Lo fascinante era como ese ladrillo había quedado atrapado, enredado, entre las raíces de aquel pino. Por una vez -pensé- la naturaleza le roba terreno al asfalto. Y sonreí, contenta.

    Seguí camino hacia mi casa, diciéndome «Hay que ver como a veces, la cosa más nimia le alegra el día a una». El siguiente pensamiento me gustó menos… «Así vamos por la vida… Caminando sin pararnos a mirar lo que nos rodea… Ese curiosos triunfo de la naturaleza ahí, a mi paso tantos años, y yo sin verlo… ¿Cuánto más me habré perdido y me estaré perdiendo?.

    Desde aquel día, al pasar, lo miraba. Y sonreía… Ya no está. El ladrillo. Porque tampoco está el pino. Las últimas obras de la fachada del Perpetuo Socorro se los llevaron. Ahora, cuando paso, veo personas subir o bajar en un ascensor de cristal.

    Prefiero omitir el último pensamiento. No me gusta.

    Saludos de una paisana, marinera también de tierra y a la que, igualmente, serena la observación de la luz guía de los faros.

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