La caja de Pandora

Ahora quedan los vientos azarosos
de la caja que Pandora abrió sin ser vista.

Cuando se desató el misterio de las brisas
sobre nuestras cabezas, caímos todos
en ese estado bucólico de sorpresa
ante el azar de la vida, fascinados
con los cambios y los giros incontrolables
que se nos presentaban ineludibles.

Fue la caja de los vientos la que se abrió,
o quizás era sólo un deseo, o un sueño,
pero aprendimos algo con ello:
que aún es posible, que aún queda tiempo,
todo nuestro tiempo inconmensurable,
toda nuestra vida retenida en instantes.

2 comentarios en “La caja de Pandora”

  1. Angel, gracias por esta bella pagina. Te mando un verso

    Paralelamente,
    como si nunca hubiésemos encontrado la razón de ser,
    pero fuimos, somos y seremos,
    ayer fue solo un día, una mañana.

    Equivocadamente, jugamos
    pero esto no es un juego,
    hoy recuerdo frases, gestos, sensaciones, luces,
    veo la carretera, los coches, el paisaje,
    siento el sentimiento que jamás sentí.

    Paralelamente, simplemente dos líneas,
    un mantel, un mirador y alrededor el mundo.

    Un pasado, fechas, nombres.
    Inevitablemente…
    Paralelamente…
    Dos personas…
    Dos puntos…

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