La buena estrella

¿Quién dijo que no se puede retomar la vida una vez traspasados los límites de lo soportable?

El sol renueva el día, así como las estrellas renuevan la noche de manera inevitable; nuestro cuerpo y nuestra mente actúan de igual manera.

7 comentarios en “La buena estrella”

  1. No creo haber encontrado los límites. ¿Existen?

    El pasado es una rosa blanca.
    El presente una rosa negra.

    Rosa blanca, rosa negra,
    que guardé en una cajita verde.

    Rosa negra, rosa blanca, rosas rojas
    que perdieron su olor en una noche.

  2. Ojalá fuera así, y no me considero pesimista sino realista; es sólo que, a mi parecer, todo se fundamenta en la propia valentía para renacer de nuestras cenizas o abandonarnos a la cobardía, o la impotencia, y quedarnos en el pozo oscuro.

    ¿Cuántas mujeres han sido víctimas de la violencia de género por no ser capaces, por sus condicionantes, de rebelarse contra lo insoportable de sus vidas y han pagado con ella?

    Nuestro cuerpo y nuestra mente tienen sus circunstancias (incomprensibles para los demás muchas veces). Y, aunque estamos hechos para pensar que tras la tempestad viene la calma, a veces y por desgracia no es así; sólo la fuerza interior de cada individuo es la que podrá renovar la esperanza de vivir y retomar la Vida.

    Y renovar la Vida pasa por recuperar la propia autoestima; y en eso consiste la valentía: tener la férrea voluntad de enfrentarse con la propia realidad sin ambages, aceptarla y transformarla desde dentro de nosotros mismos. En caso contrario podríamos correr el riesgo de poner tan sólo parches y recaer como en una gripe mal curada.

    Ojalá fuéramos como el sol o las estrellas que vuelven a brillar tras un día de tormenta; pero las personas, aun odiando el dolor, solemos buscar la felicidad más en lo que deseamos y no tenemos, que en lo que la vida ya nos ha dado: nosotros mismos ante todo… ¡y valemos tanto o más que miles de soles y miríadas de estrellas!

  3. CADA AMANECER DOY LAS GRACIAS por haber sobrevivido a la noche.
    Cada anochecer doy las gracias por haber sobrevivido al día.
    (Debiera dar las gracias, es cierto, por sobrevivirme a mí mismo.)

    (Jaime Sabines -1926-1999)

  4. :)me gusta este blog…creo que buscare una habitacion y la OKUPARE jejeje,no es por na simplemente es porque yo me veo incapaz de hacer uno.Gracias por adelantado.mmuuaks

  5. Una vez que se han sobrepasado los límites no hay caminos transitables, entonces hay que trazar uno propio y comenzar a recorrerlo hasta que también se traspasa el límite, para volver a trazar uno nuevo. Así es como es el camino a Itaca, el camino es lo importante y lo que en él se aprende para el crecimiento personal en el amor, agradeciendo las lecciones que nos proporcionan las personas que se cruzan en nuestras vidas. Besitos.

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