Jean Baudrillard: «De la seducción»

¿Qué ocurre con un «deseo que pasa íntegro a la demanda»? ¿Se trata aún del «deseo» de la mujer? ¿No es ésa una forma característica de locura, que tiene poco que ver con una «liberación»? ¿Qué es esta configuración nueva, y femenina, de una demanda sexual ilimitada, de una exigencia ilimitada de goce? En efecto, ése es el punto límite en el que se precipita toda nuestra cultura —y oculta, Roustang tiene razón, una forma de violencia colectiva infrasuicida— pero no sólo para el hombre: para la mujer también, y para la sexualidad en general.

Jean Baudrillard: De la seducción (1979)