Holy Motors (Leos Carax, 2012)

Holy Motors es un sueño llevado al cine que legará a la posteridad un ejemplo del surrealismo contemporáneo.

Dejar a un lado la razón parece requisito indispensable para ser arrastrado por una oleada de instantes bellísimos, que emanan de la pantalla adoptando la forma, a menudo grotesca, que tienen los sueños.