Hoja en blanco

Ilustración
Apenas queda la intención de continuar sin desfallecer, sin morir en la farsa teatral; sólo un giro, una vuelta al mundo concebido que se desploma sobre nosotros y nadie hace nada, nadie siente; sólo un giro necesitamos, sólo una vuelta de tuerca más o una vuelta de rosca menos como argumento relativo a las ocultas súplicas de consciencia que nos hacemos sin querer, o sin darnos cuenta, o pensando que hacemos otras cosas más importantes, o creyéndonos felices, o infelices; basta, no va más, ¿qué más da? Es el absurdo, mi amor, el más absoluto y pleno absurdo construido desde nuestra más tierna infancia de scalextric y tren eléctrico, muñecos de colores con trajes brillantes, objetos que nos enseñaban a ser adultos, nunca a descubrirnos limpios como hoja en blanco.