Fantasmas en el bosque encantado (y 2)

Fotografía

El otro día hablaba sobre cómo llegábamos a un bosque encantado en la sierra de Urbasa (Navarra) y nos convertíamos en entes blancos con reflejos de colores. Jugamos a dispersarnos entre los árboles con los duendes, gnomos y fantasmas del lugar, que nos habían perdido el miedo dejándose ver. Era una mañana de invierno, el cielo gris y los árboles pelados de frío, al igual que nosotros. Pero no desfallecimos ante el clima, y menos yo, que soy del sur y estaba más encantado que el propio bosque ante semejante espectáculo.