Envuelves mis noches,
acotas mis sueños,
susurrando en mi almohada,
sin temor mi voz responde,
quebrando el acerbo silencio,
henchido de esperas vanas.
Corazón que en trémolo derroche,
hace menor el trecho
del peldaño a tu alma
y de esta al suave roce
de tus labios, en un beso
de recompensa ansiada