El laberinto de Hampton Court

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El laberinto de Hampton Court

El palacio real de Hampton Court, cerca de Londres, dispone de un pequeño y curioso laberinto. Visto desde arriba no parece complicado de recorrer, pero al nivel del suelo es mucho más difícil, porque la altura de sus arbustos nos hace perder la perspectiva general.

¿Cómo llegar al centro sin perderse ni una sola vez? Durante tu recorrido, toca siempre con la mano derecha los arbustos del lado derecho del camino.

11 comentarios en “El laberinto de Hampton Court”

  1. Una sola vez recorri un laberinto de arbustos, y realmente se pierde la perspectiva…, me trajiste un lindo recuerdo, fue divertido cada intento por lograr el camino correcto. 🙂
    Besosss

  2. la cabra voladora

    Interesante mundo laberintico,pero tengo una objección,yo siempre crei que era con la mano izqda.con la que se tocaba la pared para recorrer un laberinto,y poder salir claro,pero a lo mejor como tu dices también se hace con la derecha;el caso es que lo he recorrido con la izquierda y también he llegado al centro.soy michel amigo de tu hermana Lola.un abrazo

  3. Padezco de euforia laberíntica, el último que hice fue con otras tres personas en un palacio muy extraño, casi terrible, en las afueras de la ciudad. Al salir nos sentamos en bancos enfrentados; una se quedó dormida, las otras tres recuperaron fuerzas despiertas. Terrible, terrible experiencia.

  4. En Horta hay un laberinto de cipreses.
    Tupidas líneas recortadas por tijeras hábiles de jardinero.

    Puedes observar el trazado desde lo alto de la escalinata de piedra.

    El sol oblicuo proyecta sus sombras.
    Internados en el laberinto, las sombras nos orientan.

    Desde abajo, envueltos en paredes vegetales,
    sentimos deseos de traspasarlas.
    Obstáculos de ciprés,
    vueltas y vueltas en un mismo muro verde.
    Al tacto son mil diminutos arañazos de bosque en las manos.
    Queremos llegar por atajos.

    El laberinto es un juego ¿cruel o instructivo?
    Nos enseña a buscar, a intentar ante nuevos recodos sin salida.
    El miedo es el laberinto sin salida.

    Pero estamos situados en lo alto de la escalinata de piedra.
    El laberinto no es más que una greca de cintas verdes,
    no es más que una metáfora, la de la vida.
    Como en ella, su percepción varía según el lugar en el que te sitúas a observarlo.
    Desde arriba, un singular trazado estático; desde abajo, una amenaza.

    Ahora, desde aquí arriba, un tablero de un juego desplegado sobre la mesa, un dibujo de líneas…

    Un día estuve abajo internada en el laberinto en una mañana de domingo,
    Hoy, muchos años después, no quiero bajar a adentrarme en él. Me quedo apoyada en la columna del templete, inundada de sol.

  5. uyy pues yo haciendo el recorrido visualmente y tocando los arbustos con mi mano derecha me he perdido…solo imaginarme estar ahi dentro jejeje…ufff que nervios viendo todo el rato lo mismo o quizas no?quien sabe una cosa tengo clara no creo que hiciera mas de un par de intentos por buscar la salida ….confio en que alguien me encuentre mejor eso no?jejeje

  6. Pingback: El Juego Laberinto | Juegos XYZ

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