El castillo de Trujillo (Turgalium, Torjala)

El castillo de Trujillo (Turgalium, Torjala) se sitúa en la zona más elevada del cerro rocoso denominado “Cabezo de Zorro” donde ya existía un castrum romano. Fue construido con aparejo de sillares, alternando en sus muros y en sus veinte torres la mampostería. Consta de dos partes: El Patio de Armas, que se inscribe en un cuadrángulo levemente irregular y el otro, conocido como Albacara, forma en planta un hexágono. El acceso al primer recinto se realiza por una puerta que se abre en arco de herradura al mediodía, defendida por dos torres albarranas, que fue reformada en el siglo XVI cuando se construyó una bóveda para colocar una imagen de la Virgen de la Victoria. En el rincón nor-oeste del Patio de Armas se encuentran dos aljibes.

Por el lado de levante está la Albacara. En su interior se encuentra una pequeña ermita del siglo XVI dedicada a San Pablo para conmemorar el día que se reconquistó Trujillo, el 25 de enero de 1232. Junto a la ermita hay un pozo con brocal de piedra, para suministrar agua a los animales. La palabra “albacara” (del árabe báb albaqqára, la puerta de los vaqueros) define a un recinto murado en la parte exterior de una fortaleza, con entrada en la plaza y salida al campo, y en el cual se solía guardar ganado vacuno. Se utilizó para albergue de la guarnición y se dedicó a los distintos servicios de mantenimiento de la tropa y almacén, por eso no existen dependencias, pues se realizarían con materiales más perecederos que la piedra.

Los datos históricos avalan una fecha de construcción del castillo en la segunda mitad del siglo IX, posterior al modelo emeritense. Las fuentes árabes existentes sobre Trujillo son pocas, en el 317 Héjira/929-30 d. C. Abd ar-Rahman ibn Muhammad III (عبد الرحمن بن محمد ) nombra gobernador militar de Trujillo a Ahmad Ibn Sakan, quien lo mejora y amplia. En 1165 fue tomado por tropas portuguesas y entregado a Castilla cuatro años después para ser tomado por los almohades en 1196. La Primera Crónica General de Alfonso el Sabio y los Anales Toledanos II citan su Reconquista definitiva en 1232. En él se guardó el tesoro de la Corona en tiempos de Pedro I y posteriormente, se refugió Juana La Beltraneja en su disputa con Isabel de Castilla.