Dos lunas

Visto así, qué promiscuo resulta todo desde una distancia que torna en infundada a toda opinión. Pero me gusta esa posición tuya de mera observación a través de una minúscula ventana orientada a mi vida marginal, la más caótica y desordenada. No entres, por favor, no entres y sigue en tu puesto de vigía, con los sentidos atentos ante una inminente emergencia, por si es necesario actuar.

De lo que ves por esa ventana, nada te creas, pues nada es perdurable, nada es eterno, apenas momentáneo, a veces divertido… Y se juega a no ser, a parecer, a intuir sobre mantos de seda tantos caracteres, deseos e infelicidades, que el juego se torna a veces peligroso cual ruleta rusa sobre el corazón. Pero, ¿qué es nuestra vida sino poner los sentimientos en peligro? ¿Qué vida, de línea impredecible por definición, puede seguir invariable una órbita constante e inmutable? ¿Qué hay más cercano a eso que la propia muerte?

Demasiado tremendas, en fin, mis palabras para describir algo tan mundano y desangelado. Demasiado antagónicos ambos mundos, mis dos mundos, para abrazarse en un solo texto. No puede ser, el cerebro me da vueltas en la cabeza, el bolígrafo se me clava en los dedos, el papel se torna inacabable.

Queda como tarea ineludible entrar por separado en cada uno de mis mundos, uno contingente, otro tan cierto como que te estoy escribiendo… ¿o quería usar otro verbo?

16 comentarios en “Dos lunas”

  1. Complejidad en los seres que siendo introspectivos contienen en sí una interioridad cambiante… y allí hay una esencia, como la de un perfume, que tiene diversos ingredientes, y en cuanto es más fino, más complejo es. Un abrazo.

  2. Esta ventana, quieras tú o no, refleja muchas verdades. Hoy pasaremos de puntillas sobre ellas. Otro día, quizá podamos entrar un poco más en el fondo.
    Un beso solidario, sea lo que sea.

  3. Espero que jamás haya que actuar porque no existirá emergencia alguna.
    Llevas un par de post profundos y desconcertantes. Luz, dualidad…no sé, pero se denota un algo de luto en tus palabras, aunque de corazón deseo equivocarme.
    Un cordial besito bajo las tres lunas de Gor

  4. Soy de las que no te juzgan, de las que te miran con curiosidady siempre con dulzura desde la distancia… la verdad es que me gusta caminar descalza entre tus letras; tranquilo lo hago cuando duermes o estás como ausente en tu mundo contingente, sé que tenemos que seguir en nuestros sitios, observándote en silencio.
    Los mundos palpables y los etéreos se me antojan necesarios, ambos.

    Sonrisas t saludos,

    Nahda

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