Dónde te buscaré cuando salga de esta prisión, dónde morará para entonces tu corazón, dónde encontraré el consuelo de tu alma, la luz de tu ser… Dónde habrán quedado los besos que me diste y los que te robé, dónde aquellas disimuladas miradas cuando nos conocimos, dónde aquella geografía que aún recuerdo, aquel verbo que saciaba mi sed de ti.

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