Delicada orilla del mar

Sobre dunas fosilizadas
en la orilla del mar
tanteo infinitos recuerdos
y lamo las heridas.

No puedo mirar más allá
de lo que puedo ver,
pero puedo sentir
cuán cerca de mí
se posan las presencias invisibles,
cómo la suave brisa
se desplaza sobre lo terreno
y me advierte un cambio,
al mar y sus olas
como certeros mensajeros
de algo que siempre supe;
y de dónde vengo,
la tierra convertida en polvo,
las frágiles y sensibles dunas
sugiriéndome sin palabras
tierras más fértiles donde crecer.