¿Debemos renunciar a la utopía?

La idea de que los humanos pronto tendremos en nuestras manos la posibilidad de crear una sociedad perfecta, ha derivado a lo largo del siglo XX en lo que se denominan antiutopías (o distopías), esto es, la utopía en un sentido negativo y no deseable. De cumplirse algunos de los pensamientos utópicos que a lo largo de siglos han desarrollado en escritos o predicciones de multitud de escritores, filósofos o gurús varios, las consecuencias podrían ser nefastas para nosotros.

Aldous Huxley aborda con maestría esta posibilidad en Un mundo feliz (1932), una advertencia de que el progreso científico-técnico no nos llevará a ese “mundo feliz” que esperamos, sino a una sociedad “inhumana” donde la planificación y el control estarán por encima de nuestras libertades fundamentales.

También en 1984 (escrita en 1949), George Orwell predice un trágico futuro si no ponemos límites a la intrusión de la tecnología en nuestra sociedad, ya que los gobernantes, sean estados o multinacionales, podrán utilizarla en un momento dado para controlar y dominar a las personas. La planificación pasaría a ser sumisión y eliminación de cualquier posible discrepancia con lo establecido.

Estas antiutopías no proponen una visión positiva del futuro, sino que advierten de la situación indeseable a la que llegaremos si no cambiamos el camino de nuestro desarrollo.

Las utopías parecen mucho más realistas hoy de lo que se creía antes. Y ahora nos hallamos ante otro problema igualmente angustioso: ¿cómo evitar su realización definitiva? Quizás empezará una nueva era en la que los intelectuales y las clases cultas soñarán con el modo de evitar la utopía y volver a una sociedad no utópica, que sea menos perfecta, pero más libre.

Aldous Huxley, Un mundo feliz (1932)

En opinión de los críticos de la utopía, los intentos de ponerla en práctica exigen la eliminación de cualquier oposición al proyecto, ya que no podría tolelarse una pluralidad de opiniones sobre ella. Por lo tanto, identifican utopismo con totalitarismo.

Karl Popper, en sus libros Miseria del Historicismo (1957) y La sociedad abierta y sus enemigos (1945), alienta al abandono de las utopías sociales y a la solución de los problemas concretos siguiendo un criterio de realizabilidad en el presente, y no basándose en soluciones globales y definitivas a partir del modelo de una sociedad perfecta.

El atractivo del utopismo surge de no comprender que no podemos establecer el paraíso en la tierra. Lo que sí podemos es, en cambio, hacer la vida un poco menos terrible y un poco menos injusta en cada generación.

Karl Popper, Utopía y violencia (1947)

A principios del siglo XXI, las utopías sociales están desapareciendo y el panorama del pensamiento utópico no parece ser muy halagüeño. El realismo político gana terreno basándose en el lema: “hay que acogerse a los hechos tal como son”, esto es, que los seres humanos son como son y es imposible cambiarlos. Según esta perspectiva, sería la ciencia la que ha de mostrarnos nuestras posibilidades y nuestros límites.

Asistimos a la desaparición del pensamiento utópico y, con ello, a la aceptación del realismo político. Sin embargo, la pregunta sigue ahí:

¿debemos renunciar a la utopía?

18 comentarios en “¿Debemos renunciar a la utopía?”

  1. No debemos renunciar a la utopía, pero sí a aplicarla. De las utopías se han recogido buenas ideas -creo- pero la aplicación total de una sola de ellas es imposible en tanto que somos humanos. Viene a ser la paradoja según la cual el comunismo (por ejemplo) es bueno siempre y cuando no lo aplique el ser humano.
    En cuanto a las distopías… Lamentablemente se están aplicando. Ninguna de ellas en particular, pero si una selección general. Los poderosos cada vez tienen más poder. Los ricos cada vez más dinero, mientras que los pobres menos. Y el control al que se somete a la población es cada vez mayor.
    O quizás es que soy pesimista…

  2. Creo que no hay que renunciar a las utopías, tal vez sí dejar algunas antiguas y crear otras nuevas.
    El problema con las utopías, según creo, es que suelen ser adoptadas o apropiadas por alguna ideología, entonces pretenden identificar la ideología con la “utopia robada”. Y luego, desarrollan toda una teoría sobre cómo llevarla a la práctica, y ahí estamos ante otra cosa que nada tiene que ver con la utopía; por el contrario, puede hasta oponerse a ella!! Los resultados de algunos de estos intentos los estamos viendo ahora…
    Sin embargo, cuando quienes las postulan se resisten a que sean encasilladas en tal o cual ideología, impulsan a los que creen en ellas a transformar la realidad para el bien de todos. Hacerlas realidad -con lo que dejan de ser utopías- es una tarea de creatividad personal y comunitaria y requiere una verdadera comunicación y participación de todos los miembros de la sociedad. Esto no es fácil en un mundo individualista y, a la vez, globalizado y hasta despersonalizante. Pero se trata de algo distinto de la utopía.
    ¡Un abrazo y felicitaciones por tus artículos!
    Afectuosamente.
    María Elena

  3. En este cybermundo he aprendido a ver lo que antes aún no veía. Creo que mediante los blogs, asimilo de una manera más amplia el conocimiento y recibo nuevas miradas. Así fue como leí en ‘Rizomas (http://rizomas.blogspot.com) entre posts interesantes uno acerca de la Tecnoliberación. Me dejó sumida en unas meditaciones que no terminan y cómo van a terminar, si es que se avizora la Utopía desde otra perspectiva. Ahora tenemos heramientas tecnológioas que no necesariamente deben ser copadas por los poderes macros. Tampoco significa que esté idealizando a la tecnología: creo que se trata de ampliar nuestros horizonte y de indagar, estudiar, para contar con mayores elementos de discernimiento. Tú con este interesantísimo post, propicias esta indagación, unida a la reflexión.
    Creo en la búsqueda de la armonía dentro de la diversidad, en una
    contramirada a la iniquidad.
    Abrazote.

  4. Bueno,lo reescribo.
    Decía que en este cybermundo he aprendido lo que antes aún desconocía. Mediante los blogs, voy asimilando nuevas miradas. Digo eso porque creo que ahora contamos con la posiibilidad de otros caminos. Lo que tú propicias en este post es muy significativo. Es una invitación a plantearnos una interrogante que define el sentido de la vida.
    ¿Por qué hemos de permitir que los macropoderes copen nuestras existencias? ¿por qué hemos de negarnos la posibilidad de desplegar nuevos horizontes mentales? Todo ello no es cháchara idealista. Precisamente para romper con los planos meramente quiméricos, existe el discernimiento y la capacidad de movilización.
    Entre varios posts vitales, leí uno acerca de la Tecnoliberación que me dejó sumida en meditaciones, que aún no acaban, porque como habrían de acabar si tratan sobre una nueva perspectiva para la Utopia . Eso lo leí en ‘Rizomas’ (http://rizomas.blogspot.com) . Así se van entrelazando los blogs en sus búsquedas…

    Mi querido Ángel, encontrar voces tan vitales como la tuya, es experimentar calidez e inteligencia, nobleza y despliegue lúdico.
    Gracias mil por ello.

  5. Y se borró el post que reescribí… creyendo que se había borrado el anterior. Confusión mía.

    Bueno.-hay algo que decía luego: Ángel, has planteado una interrogante que define el sentido de la vida, En esta pregunta, está lo que diferencia de una manera trascendente a los seres humanos… entre la distopia, la cacotopía y la utopia… En una de estas categorías quiérase o no nos vislumbramos…

    Me despido ahora sí hasta otro post.

  6. No te preocupes, Vir. Es que los comentarios que incluyen un enlace, como era el tuyo, no se publican inmediatamente, sino que quedan en una lista de moderación. Ya los he puesto todos seguidos. 😉

  7. ¿Renunciar a la utopia? ¿Cual seria el sentido de la existencia si no aspiraramos a la busqueda de la armonia individual y colectiva? Si nos sabemos una sociedad con tantas carencias…, ¿que seria entonces de nosotros si no pensaramos en que esa situacion se puede cambiar? ¿ Seres sin sueños, sin esperanzas,solo sobreviviendo en un lugar que nunca cambiara?¿Cual seria nuestra aspiracion entonces? ¿Acaso esa busqueda de ser mejores, de vivir mejor en un mundo mejor no es lo que nos hace estar vivos? ¿No es la busqueda de la felicidad acaso la busqueda de algo tan simple y complejo como la armonia?
    Un abrazo 🙂

  8. Se echó al monte la utopía
    perseguida por lebreles que se criaron
    en sus rodillas
    y que al no poder seguir su paso, la traicionaron;
    y hoy, funcionarios
    del negociado de sueños dentro de un orden
    son partidarios
    de capar al cochino para que engorde.

    ¡Ay! Utopía,
    cabalgadura
    que nos vuelve gigantes en miniatura.
    ¡Ay! ¡Ay, Utopía,
    dulce como el pan nuestro
    de cada día!

    Quieren prender a la aurora
    porque llena la cabeza de pajaritos;
    embaucadora
    que encandila a los ilusos y a los benditos;
    por hechicera
    que hace que el ciego vea y el mudo hable;
    por subversiva
    de lo que está mandado, mande quien mande.

    ¡Ay! Utopía,
    incorregible
    que no tiene bastante con lo posible.
    ¡Ay! ¡Ay, Utopía
    que levanta huracanes
    de rebeldía!

    Quieren ponerle cadenas
    Pero, ¿quién es quien le pone puertas al monte?
    No pases pena,
    que antes que lleguen los perros, será un buen hombre
    el que la encuentre
    y la cuide hasta que lleguen mejores días.
    Sin utopía
    la vida sería un ensayo para la muerte.

    ¡Ay! Utopía,
    cómo te quiero
    porque les alborotas el gallinero.
    ¡Ay! ¡Ay, Utopía,
    que alumbras los candiles
    del nuevo día!

    J.M.Serrat

  9. Interesante post Ángel y muy apropiado a los tiempos que corren.
    No obstante, creo que el libro de “1984” es de George Orwell (corrígeme si me equivoco, por favor). Este libro me marcó profundamente cuando lo leí con 15 años de forma bastante traumática y me lleno de miedos que día a día veo que pueden hacerse realidad.
    Un abrazo.

  10. Tienes toda la razón, Mardolo. Gran despiste por mi parte a la hora de redactar este post. Efectivamente, “1984” es de George Orwell. Ya está corregido. Muchísimas gracias por el apunte.

  11. Las utopias se podrian decir que son perfecciones, y a mi personalmente las cosas perfectas me parece imperfectas totalmente… vaya lio :S … bueno al tema, creo que no se debe buscar la utopia, pero si tener objetivos altos que es distinto 😉

  12. Despues de tanto tiempo, llego y leo esto. Tan audaz como siempre, la utopía es algo muy difícil de conseguir sin que a nadie le afecte. Una palabra tan grande y a la vez tan pequeña.
    Me ha encantado verte de nuevo, aunque hace tiempo que no te veo.
    Besitos.
    >”Utopía, una palabra difícil de comprender aún en la más detallada descripción de su significado.”

  13. Creo que tener una utopia nos ayuda a vivir. Creer que un mundo puede ser mejor que lo que es, nos ayuda a soñar, que es lo que nos mantien vivos. Pero la realidad del hombre imperfecto, el hombre egoísta, el hombre que lucha por su supervivencia, es algo que esta ahí, presente, y no se puede olvidar.

  14. “Ella está en el horizonte.
    Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos.
    Camino dos pasos y el horizonte queda diez pasos más allá.
    Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré.
    ¿Para qué sirve la utopía?
    Para eso: sirve para caminar”.

    Eduardo Galeano.

    Enhorabuena por este blog… me gusta mucho…lo sigo

  15. La Utopia, sueña con tenerlas ya, todas aquellas atrapadas esperanzas que cuantas veces teneis ya
    La Utopia eje de la novedad avanzas muchas veces sin muchas veces verlo ya.
    La Utopia es verso, es pluma o flor
    cuantas veces la escribes, la sientes, la vez muchas veces alli, sin llegar, llegando con el eco o con el aroma o perfume de la flor…

  16. Creo que es importante poder llegar a un termino medio en este asunto. Como seres humanos, necesitamos poder creer en algo, plantear otras maneras de organizar la sociedad para poder construirla de una manera más compleja. El enemigo del ser humano se hace presente cuando, estas “grandes ideas” se ponen al servicio del egoismo colectivo.

    Tampoco es positivo pensar que cualquier construcción ideologica ha de ser una “meta-narrative”, y de manera automática rehusarlas, porque entonces, por desgracia, adoptamos de manera pasiva, las ideologias dominantes en la sociedad.

    Lo que de verdad hace falta es la construccion de ideologias mas flexibles.
    Es importante crear un dialogo que intente, dia a dia, ser mas participativo e igualitario, respondiendo e interactuando con la realidad de la vida actual y cotidiana. Donde se responda a los conocimientos adquiridos en el trabajo de la construccion de la sociedad, que proviene de la interaccion entre individuos, con un intento consciente para promover el equilibrio basado en una inmanencia radical.

  17. …….y…no es utopico k cada vispera del cuatro de julio nos metan el dedo en la boca estos pro-aericanos,para,como kien n kiere la cosa,..recordarnos kien manda…………

    ……….fijaos en el bodrio k nos “ofrecen”en antena tres…….

    ..saludos………..

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