Zapping

Transecto: Lágrimas de sirena, 2016

Los microplásticos, también llamados «lágrimas de sirena», han invadido el agua de nuestros mares y, por consiguiente, la arena de nuestras playas. En 2004 se encontraron las primeras partículas en las aguas alrededor de Reino Unido. En 2006 fueron halladas en otras partes de Europa, de Sudamérica, de Oceanía y hasta en la Antártida. Según los científicos, hace una década existían más de 300.000 de estas partículas de plástico por cada kilómetro cuadrado de superficie marítima y, al menos, más de 100.000 por kilómetro cuadrado de playa.

Las «lágrimas» de sirena ya han entrado en la cadena alimenticia, como prueban los análisis realizados en el gusano de mar y la pulga de las algas. En el interior de los ejemplares de ambas especies se han encontrado partículas de plástico. Estos animales son la comida de otros más grandes, que a su vez alimentan a otros mayores, y que finalmente llega a los humanos. Los productos químicos que componen el plástico comienzan a pasar de esta manera a los animales y a las personas.

Esta producción artística denuncia lo que consideramos un desastre medioambiental. TRANSECTO pretende poner de relieve el problema de los plásticos en el mar eligiendo uno de sus síntomas: las «lágrimas de sirena». Para que la instalación abra paso a un diálogo entre la naturaleza y el arte salimos del estudio para dirigirnos al medio natural en busca de nuevos materiales. La premisa es que estén recogidos dentro del transecto sobre el que actuamos con una pequeña acción simbólica.

La intervención en el paisaje es mínima, sutil, inapreciable una vez retirados el agua, la arena y los microplásticos, manteniendo el compromiso de restablecer el equilibrio perdido, antes de la presencia de los microplásticos, haciendo del arte un medio para ensalzar lo natural como origen y reflejo de la vida. La huella ecológica también se minimiza al articular la obra sobre el concepto de reutilización; esta ha de ser siempre anterior al reciclaje, así que optamos por ella.

Aunque existen pocas pruebas que demuestren que los productos químicos de los plásticos están pasando a la naturaleza, y la industria subraya también que desde hace algunos años se están cambiando los ingredientes nocivos que contienen los plásticos, los científicos ya eran tajantes en 2006: existen «océanos» de «lágrimas de sirena» dispersos en la naturaleza y ya es muy tarde para hacer algo.

Los datos en 2016 ya no importan tanto como el hecho de que nuestras playas han sido invadidas, irremediablemente, por lágrimas de tristeza.

Ángel García Fernández
Transecto: lágrimas de sirena
2016

Instalación, medidas variables
Posidonia, agua de mar, arena de playa, vidrio y microplásticos

Vídeo
Color, sonido, 8’30’’

Roland Barthes

Cuando me siento observado por el objetivo, todo cambia: me constituyo en el acto de posar, me fabrico instantáneamente otro cuerpo, me transformo por adelantado en imagen.

 

Roland Barthes (2009). La cámara lúcida. Notas sobre la fotografía. Barcelona: Paidós

Pío Baroja: Bagatelas de otoño

Yo soy un hombre que ha salido de su casa por el camino, sin objeto, con la chaqueta al hombro, al amanecer, cuando los gallos lanzan al aire su cacareo estridente como un grito de guerra, y las alondras levantan su vuelo sobre los sembrados.

De día y de noche, con el sol de agosto y con el viento helado de diciembre, he seguido mi ruta, al azar, unas veces asustado ante peligros quiméricos; otras, sereno ante realidades peligrosas.

Para entretener mi soledad, he ido cantando, silbando, tarareando canciones alegres y tristes, según el humor y el reflejo del ambiente en mi espíritu.

A veces, al pasar por delante de una casa del camino, cantaba más alto, gritaba, quizá con jactancia, queriendo ser escuchado.

No se abría ninguna ventana, no salía nadie; yo insistía cándidamente, y, al insistir, iban brotando de aquí y de allá caras torvas, miradas hostiles, gente en guardia, que apretaba el garrote en las manos huesudas.

“Esa gente no quiere nada conmigo”, y seguía mi marcha, cantando, tarareando y silbando.. . . .

Algún camarada me dijo:

-Descansa aquí. ¿Por qué no vivir entre las gentes? Hay remansos tranquilos, hay rincones donde no se miran unos atros con la faz torva y amenazadora.

-Amigo -respondo- yo soy un hombre de paso, algo que se mueve y no arraiga, una partícula de aire en el viento, una gota de agua en el mar.

Ahora me sucede como al viajero que ha creído marchar a la casualidad por el fondo de los barrancos, y, al llegar a una altura, al ver el camino recorrido, comprende que, a pesar de sus desviaciones y de sus curvas, llevaba instintivamente un plan.

Ahora, en el río confuso de las cosas que pasan eternamente siempre cambiando y buscando su fórmula definitiva, veo mi existencia como una cosa que ha sido y que ha llegado a su devenir.

Ahora, la soledad no me entristece, ni me asustan los murmullos misteriosos. Ahora conozco el árbol en que cantan los ruiseñores y la estrella que lanza su mirada confidencial en la noche. Ya encuentro suaves las inclemencias del tiempo y admirables las horas silenciosas del crepúsculo en que una columna de humo se levanta en el horizonte.

Y así sigo, por este camino que yo no he elegido, cantando, silbando, tarareando.

Y cuando el Destino quiera interrumpirlo, que lo interrumpa; yo, aunque pudiera protestar, no protestaría.

Desde la última vuelta del camino
Memorias
Pío Baroja

Concepto de Teoría de la Representación

Stuart Hall
Stuart Hall

A partir de los años 70, Stuart Hall integra la Teoría de la Representación en los Estudios Culturales, es decir, defiende que las representaciones audiovisuales son una conexión de los significados y el lenguaje con la cultura. Así, el lenguaje tiene que ver con la puesta en práctica de los significados. Toma la representación visual como una entidad autónoma que produce significado. Las representaciones se utilizan como nexo entre los significados y el lenguaje que genera una determinada cultura.

Hall dice que esas representaciones usan el lenguaje para decir algo con significado, o representar el mundo de una manera significativa para otras personas. Esa producción de significado o de representaciones se da a través del uso del lenguaje y de la producción de lenguajes compartidos. Dice además que es a través de los signos (de las representaciones de ese lenguaje) cómo se le da sentido a las cosas, a la realidad. Van a ser las propias imágenes las que van a simbolizar (generar nuevos sentidos, valores y significados) el mundo real. Son estos símbolos los que van a transformar a los propios medios de comunicación.

Las representaciones sirven como un instrumento básico (herramienta básica) para el entendimiento de los múltiples significados que existen dentro de una sociedad, ya sea en los medios, lenguaje, relaciones sociales, etc. Al comprender las representaciones de un pueblo, se puede conocer de una mejor manera el funcionamiento y la cultura de un pueblo.

A través de estas representaciones podemos conocer y saber tanto el funcionamiento de un pueblo como su forma de simbolizar el mundo. Sirva como ejemplo la representación del amor romántico en el cine, que instaura o da a conocer una forma de amar frente a otras posibles. En la contemporaneidad está todo al mismo nivel, y más en estos momentos en que la producción de imagen y su circulación está totalmente digitalizada. Antes, entre los años 60 y los 90, los canales de producción y distribución de las imágenes eran muy distintos. El cine solo se podía consumir en las salas de exhibición; el acceso a otras culturas solo podía hacerse a través del cine o la TV. La Teoría de la Representación resultará ser un concepto neurálgico para teorías posteriores como la Postmodernidad o los Estudios Visuales.

Para entender las representaciones en una totalidad remito al texto de Keith Moxey, Los estudios visuales y el giro icónico.