El alféizar de mi ventana

Quizás sólo cuando la hora de tu retorno se aproxima comience a sentir vida, quizás mi corazón palpite con más brío al saberte cerca, quizás y solo quizás te he echado de menos desde el momento de tu partida

Sin poner trabas,
sin caer en mitos,
consciente de tus/mis límites
intuyo futuros no escritos
Sin necias alusiones,
sin añorar lo (des)conocido,
venciendo espurias limitaciones
acaricio utópicos destinos.
Sin anhelar del alba candela,
sin precisar dudas ni motivos,
bebo en manantiales de seda
saciando pasiones e instintos

A tus palabras añadí vocales,
vano fue el intento,
aquellos altivos umbrales
nunca fueron satisfechos.
Liras, sonetos o romances,
jamás piedad tuvieron
y en sinuosos lances
de mí se despidieron

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