Ángel

Jess Loseby, ‘Places I have never been, People I have never seen’, 2004

Hacer una foto es capturar un momento de tiempo y la decisión la toma el fotógrafo; presiona el obturador y ya la tiene. Jess Loseby (Reino Unido) busca en internet fotografías de instantes de otras personas para insuflarles un nuevo significado, utilizando para encontrarlas términos y etiquetas concretas que introduce en el buscador. Lo que Loseby hizo fue apropiarse de las fotos de los demás buscando frases concretas a través de un motor de búsqueda, para ver qué imágenes encontraba por palabras clave. En Places I have never been, people I have never seen (2004), se apropia de fotografías de otras personas infundiéndoles un nuevo significado simplemente mediante la elección del punto de enfoque.

Jess Loseby, Places I have never been, People I have never seen, 2004

La pieza se abre con una imagen enfocada en el centro y borrosa en el resto. Casi imperceptiblemente, el foco se desplaza a un tema diferente y luego poco a poco vuelve al punto de partida. Después, también lentamente, la imagen cambia por completo. Loseby eligió las palabras de búsqueda, seleccionó entre las imágenes correlacionadas y las manipuló a su manera. A través del tiempo, la selección y las opciones de este trabajo, Places I have never been, people I have never seen se convierte en un lugar de pequeñas historias sobre la naturaleza humana y, por medio de nuestra interpretación, en un relato de nosotros mismos.

Como hay muchas imágenes diferentes que deben ser manipuladas de la misma forma, la pieza corre el riesgo de convertirse en artificio o en un mero juego de adivinanzas en el que el espectador solo trata de determinar a quién le toca ser enfocado ahora.

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Josh Poehlein, Modern History, 2007-2009

Cada evento genera un flujo abrumador de imágenes. ¿Cuál describe mejor el suceso? Josh Poehlein (EUA, 1985) renuncia a elegir y combina todo el material a su alcance para ofrecer un documento poliédrico y que niega el clímax de un único instante privilegiado. Sus composiciones son una crónica postfotográfica de los acontecimientos mundiales cruciales. La serie ‘Modern History’ se nutre básicamente de capturas de vídeo de YouTube.

Josh Poehlein: Web | Instagram

Magic

Si preguntáis por mí me encontraréis aquí,
disfrutando del tiempo que me queda por vivir.
Siempre procuré beber la vida intensamente,
disfrutando cada trago que me queda por vivir.

Respiré la vida como nadie más,
aprovechando el tiempo que me queda por vivir,
que lo mejor de nuestra vida aún está por ocurrir.

Todo el amor del mundo
lo derrocharemos tú y yo,
cada segundo del tiempo que nos queda por vivir,
que lo mejor de nuestra vida aún está por ocurrir.

Lewis Carroll (Inglaterra)

Lewis Carroll es el autor de Alicia en el país de las maravillas y su secuela, Alicia a través del espejo. En 1856, Carroll descubrió una nueva forma de arte, la fotografía. Se calcula que algo más de la mitad de su obra conservada está dedicada a retratar a niñas.
Después de 24 años, dominaba completamente el medio, disponía de su propio estudio y había creado unas 3.000 imágenes. Menos de 1.000 han sobrevivido al tiempo y a la destrucción intencionada.
Su obra fue reconocida póstumamente, junto a la de Julia Margaret Cameron, gracias a su reivindicación por parte de los fotógrafos del pictorialismo, así como al apoyo del Círculo de Bloomsbury, en el que se hallaba Virginia Woolf. En la actualidad, es considerado uno de los fotógrafos victorianos más importantes, y, con seguridad, el más influyente en la fotografía artística contemporánea.

Hill y Adamson (Inglaterra)

Hill y Adamson (Inglaterra)
Hill ha pasado a la historia por sus impresionantes calotipos de retratos fotográficos. Considerado como el padre del retrato fotográfico, junto a Adamson, su gran obra son los calotipos realizados de los padres de la Iglesia escocesa.
Dada cuenta de la imposibilidad de reunir a los 474 ministros de la Iglesia decidió asociarse con Adamson, quien había trabajado como asistente de William Fox Talbot, de quien aprendió la técnica del calotipo, para retratar a cada uno de los miembros de la Iglesia por separado, para más tarde realizar la pintura con estos retratos.
A la muerte de Adamson en 1848 habían conseguido reunir unas 1.500 fotografías, sin embargo Hill abandonó el proyecto para volver a dedicarse a la pintura.
A diferencia de los anteriores personajes, Hill & Adamson ya son considerados como artistas. Utilizaron el calotipo como técnica artística, pues sus resultados poco nítidos tenían cierto parecido con la pintura de pincelada poco definida, como la de Rembrandt, por ejemplo.

Talbot (Inglaterra)

Talbot fue uno de los pioneros de la fotografía, creador del proceso calotipo, que patentó en 1843.
El calotipo es un método fotográfico, creado por Talbot. Este procedimiento resulta ser muy cercano al de la fotografía de hoy en día, ya que producía una imagen en negativo que podía ser posteriormente positivada tantas veces como se deseara.
Tras diversos logros en la fijación de imágenes, comenzó a trabajar con la cámara oscura. En el año 1835 obtiene su primer negativo, Roofop and chimney, un contrapicado en un tamaño muy pequeño y para el que necesitó una exposición de media hora.
Durante los años 1840 y 1841 obtuvo mejoras importantes en sus investigaciones, razón por la cual dio a conocer públicamente su calotipo con el que se podían realizar copias innumerables de un único negativo.
Las imágenes positivas obtenidas mediante el Calotipo son poco nítidas y carecen de una escala de grises a diferencia del Daguerrotipo. Sin embargo, resulta ser un procedimiento más económico y más fácil de utilizar, requiriendo además de un tiempo de exposición de unos treinta segundos.

Daguerrotipo (1839)

Louis Daguerre (Francia, 1787-1851) pasó a los anales de la historia por inventar el diorama, un espectáculo que consistía en crear la ilusión al espectador de que se encontraba en otro lugar a través de imágenes enormes, que se podían mover y que se combinaban con un juego de luces y sonidos. Para que fuera creíble las pinturas debían ser muy realistas y por esta razón, a Daguerre le interesaba la aplicación del principio de la cámara oscura al diorama.
Entró en contacto con Niépce. En 1829 firmaron un contrato de sociedad, en el que Daguerre reconocía que Niépce había encontrado un nuevo procedimiento para fijar, sin necesidad de recurrir al dibujo, las vistas que ofrece la naturaleza. Fueron varios días los que Daguerre y Niépce estuvieron trabajando juntos.
En 1833 fallece Niépce sin que el invento se hiciera público y dos años más tarde, en 1835, Daguerre aprovecha los problemas económicos del hijo de Niépce para modificar el contrato suscrito, lo que supone que el nombre de Daguerre pase a aparecer por delante del nombre de Niépce, a cambio de que los derechos económicos del padre le sean reconocidos al hijo.
En ese mismo año se produce una tercera modificación del contrato, que supone la desaparición del nombre de Niépce y que el procedimiento de una imagen única en positivo pase a llamarse daguerrotipo.
El daguerrotipo fue el primer procedimiento fotográfico anunciado y difundido oficialmente en el año 1839. Fue desarrollado y perfeccionado por Daguerre a partir de las experiencias previas inéditas de Niépce, y dado a conocer en París, en la Academia de las Ciencias francesa.
En 1838, Daguerre tomaba en el Boulevard du Temple la primera fotografía en la que aparece una persona.
Daguerrotipo del Boulevard du Temple, Paris, 1838
Daguerre consigue sacar al mercado una cámara llamada Daguerrotipo. Presentó públicamente el invento en 1839 en la Academia de las Ciencias en París. Posteriormente, el Estado francés lo compró por una pensión vitalicia anual de 6.000 francos para Daguerre y otra de 4.000 francos para el hijo de Niépce, con el objetivo de poner a disposición de la ciudadanía el invento, lo cual permitió que el uso del daguerrotipo se extendiera por toda Europa y los Estados Unidos.