Amor (Michael Haneke, 2012)

Michael Haneke construye un relato humanista que rompe con la narrativa de sus anteriores películas, ciertamente más tramposas y retorcidas. “Amor” inspira ternura, compasión y sinceridad. La tierna relación de sus protagonistas se enfrenta al destino inexorable de la enfermedad y propicia los golpes que el espectador va a ir recibiendo hasta dejarle exhausto, deseoso de salir a la calle a respirar.