Amarte por sorpresa, alcanzar tu vera con la ilusión de vivir cada beso como si fuera el primero. Sonreír cuando intuyo tu llegada con la ansiedad de quien abre un regalo inesperado. Declinar un presente como si ya fuese futuro, sin pretéritos ni condicionales. Escribir nuestra historia, sin un papel barruntado ni un guión previsible, con la ingenuidad de un primer amor. Despedir las sombras en el regazo de tu pecho, sin temor a la penumbra ni temer a los recuerdos. Amarte por sorpresa, alcanzar tus labios al salir el sol